El reino de las mujeres

Argumento

El reino de las mujeres explora el estado velado de la protagonista entre la desesperación y el anhelo del amor.

A través de los cuatro capítulos que estructuran el relato, el lector forma parte de esta contradicción que Anna Akímovna siente con respecto a la completitud de su vida.

Abstracción

Anna Akímovna es el indiscutible personaje principal, que el lector conoce a través de un narrador omnisciente. Anna es hija de un trabajador de fábrica que consiguió formar un negocio del que ahora es heredera. Sin embargo, no entiende su funcionamiento y tampoco a los trabajadores.

Su principal tarea es pagar a los trabajadores según su trabajo, hecho que tampoco parece acabar de comprender. El éxito de la empresa choca con el desconocimiento de la joven soltera de llevarlo a buen puerto y seguir con la estela que su padre marcó.

La acción que da pie al relato es la entrega de una suma de dinero que Anna decide dar a un pobre hombre que ha escrito una carta donde explica su difícil situación familiar, así como la delicada salud de su mujer. No obstante, cuando Anna visita el hogar de la familia, se percata del engaño de las palabras y, junto a Pímenov, un trabajador que reside en el piso contiguo, decide no otorgarles el dinero que inicialmente tenía pensado dar.

Entonces, el relato toma una dirección muy distinta: Anna parece haberse enamorado de Pímenov, un hombre honrado y trabajador que simboliza la masculinidad de la clase trabajadora.

Cuando regresa a la cena que tiene lugar en su residencia, Anna permanece con la duda de si mantener una relación con ese hombre sin tener en cuenta su estatus social, o seguir con la soltería y esperar a encontrar el amor algún día.

El conflicto del relato se resuelve en el reino de las mujeres, ese espacio de la planta baja donde se reúnen para discutir sobre amor, sus quehaceres cotidianos o de los invitados. En ese espacio privado Anna se percata de la necedad que supondría una unión con Pímenov y, avergonzada, se dirige a sus aposentos sin perder la esperanza.

Desnudando el libro

El tema sobre el que gira el argumento del relato es el amor, en este caso la falta de amor que sufre la protagonista. Anna es un personaje bien posicionado socialmente, que acostumbra a estar rodeada de gente. Sin embargo, en su vida privada se encuentra sola, sin alguien con quien poder compartir la vida.

Cuando Anna se encuentra casualmente con Pímenov, un joven apuesto, trabajador, que aparece en escena embrutecido por el sudor y ambiente de la fábrica, la joven siente una inmediata atracción por su imagen. Incluso llega a aceptar la idea de la unión con un trabajador como una dignificación del hombre y un paso hacia encontrar la felicidad.

Pero, cuando el tema sale a colación en el reino de las mujeres, ese espacio íntimo y privado que las damas tienen dentro del hogar de Anna, la joven se siente una necia por haberse atrevido a soñar con tal matrimonio.

La clase social pesa más que el deseo de abandonar la soledad, de formar una familia, de sentirse realizada. Anna cae en el entramado de opiniones y críticas hacia una posible felicidad. Aquí reside el subtema del relato: la construcción social como corsé y reflejo de las normas que se imponen y atan a los individuos que participan en el juego.

En el caso de Anna, una muchacha que ha heredado un negocio, la situación resulta un tanto irónica. Su familia proviene de un ambiente humilde, trabajador. Es el padre quien consigue crear un negocio próspero. Por lo tanto, que Anna contrajera matrimonio con uno de los trabajadores de la empresa, es decir, con alguien que tiene el mismo cargo que un día tuvo el padre, no debería ser un acto deshonroso o bajo; sino que tendría que ser un reflejo de lo que Anna simboliza.

La anteposición de la clase, en última instancia el mundo de las apariencias, es la constatación del factor de peso en la sociedad actual. El mundo ficticio que se ha construido en la superficie es lo que arrastra a Anna a vivir en soledad, es en cierta manera una condena que acepta.

Al final, Anna renuncia a la posibilidad de ser feliz por la presión social y la vergüenza que la sola idea le ha producido. La función debe continuar, y los actores deben permanecer.

Ambientación

Antón Pávlovich Chéjov, 1860 – 1904, nació en el seno de una familia humilde y trabajadora, cuyo máximo exponente fue su abuelo, quien compró su libertad y la de sus hijos con el dinero trabajando duramente.

Hijo de un devoto ortodoxo con idas férreas, Chéjov, se vio obligado a trabajar y estudiar a la vez. Su madre era el perfecto contrapunto para avivar la llama de la imaginación.

La pérdida del negocio del padre provoca una rápida huía a Moscú, a la que Chéjov no puede unirse hasta que no finaliza el bachillerato. Una vez en la ciudad, empieza la carrera de medicina, que compagina con la escritura de relatos para procurar un sustento en la familia.

Desde su graduación Chéjov ejerce como médico, pero sigue con la escritura, que no solo no abandona, sino que le labra una carrera profesional paralela reconocida. Ganó el premio Pushkin en 1886, lo que consagra su labor literaria.

En 1887 se evidencian los primeros síntomas de tuberculosis, que será la causa de su muerte, y se ve obligado a viajar para acudir a sanatorios. Cuando regresa, se estrenan sus obras teatrales, que cosechan un gran éxito y abren paso a un nuevo concepto de la dramaturgia: el simbolismo y el drama psicológico reflejado en la escena.

En 1890 obtiene el permiso más esperado por parte de las autoridades: el permiso para visitar las prisiones de la isla de Sajalín, un arduo viaje que afectó a su salud y que dejó reflejado en su escritura.

Al año siguiente emprende un viaje por Europa que lo lleva a entrar en contacto con distintas causas sociales que defenderá tanto con acciones, como recaudación de fondos, y a través de la literatura.  

Implicado en el panorama social, político y literario de la época, el último período de su vida se encuentra marcado por sus visitas a distintos sanatorios de Francia y Crimea, donde finalmente se establece. Contrae matrimonio en 1901 con la actriz Olga Knipper, con quien permanece hasta su muerte.

Frase reveladora

El que estava passant ara mateix li semblava insignificant, innecessari, ja que ni per un moment li havia donat felicitat.

Reflexión

El reino de las mujeres es una lectura muy breve y entretenida que habla sobre el amor y la diferencia de clases.

Considero que la situación que plantea sigue dialogando con la actualidad, y que resulta interesante para un lector que busque una lectura ligera y fácil.

Autor

Antón Chéjov

Edición

Viena

Páginas

96

ISBN

9788494990656

Valoración

El reino de las mujeres